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Responsable del taller de Moldeado

Emmanuel, Verescence Mers-les-Bains (Francia)

UNA CARRERA PROFESIONAL QUE SIGUE SOPLANDO CON FUERZA

« Cuando empecé a trabajar en Verescence en 1989 como obrero, inmediatamente me fascinó el conformado de vidrio. ¡Es mágico ver una gota de vidrio transformándose en un precioso frasco! Me incorporé en la fábrica de vidrio, en el departamento de conformado, como operador de máquina IS. Allí estuve hasta 1995. Luego pasé al puesto de mecánico de conformado y, en 1999, el fruto de mi trabajo diario fue recompensado cuando el grupo (SGD: Saint-Gobain Desjonquères en aquel entonces) me ofreció la oportunidad de formarme para convertirme en ajustador de máquinas IS. En 2006, una nueva prueba de confianza: me convertí en responsable de soplado de los hornos 2 y 3.

En 2009, cambié las máquinas de fabricación por la responsabilidad del taller de moldes. Actualmente dirijo un equipo de 52 empleados. Nuestra misión es garantizar el mantenimiento y la conformidad de las herramientas de moldeo utilizadas en la producción de frascos de vidrio. Como responsable, mi prioridad es garantizar la seguridad de mis colaboradores en su trabajo diario.

Para mí, trabajar en Verescence es sinónimo de orgullo. Orgulloso de un saber hacer que atrae también a clientes de prestigio. Orgulloso de una larga pertenencia a una empresa que se ha convertido en líder mundial en su sector, que defiende valores justos.

Me dedico a implementar las acciones necesarias para cuidar el medio ambiente, para cumplir nuestra política de RSC y hacer posible que cada empleado pueda desarrollarse en su puesto de trabajo, formarse y disfrutar viniendo a trabajar todos los días. Tengo la suerte de haber empezado como obrero, de saber lo que ocurre dentro de los equipos y los dirijo en consecuencia. Para mí, un responsable debe saber ponerse en el lugar de sus equipos. Ser humano. Saber relacionarse es clave. Dirigir significa estar sobre el terreno, acompañar a la gente, pasar tiempo con los equipos. Mi carrera en Verescence siempre ha estado cerca del departamento de fabricación. Desde que me uní al Grupo, en todos los puestos en los que he estado, he disfrutado haciendo mi trabajo. Me fascina y me enorgullece cada vez que veo nuestros frascos en una perfumería.

Para mí, trabajar en Verescence es sinónimo de orgullo. Orgulloso de un saber hacer que atrae también a clientes de prestigio. Orgulloso de una larga pertenencia a una empresa que se ha convertido en líder mundial en su sector, que defiende valores justos. Por último, estoy orgulloso de trabajar junto a personas que realizan proezas a diario. Orgulloso y agradecido. Agradezco a todas las personas que me han dado la oportunidad de evolucionar hasta donde estoy hoy y a todos aquellos que todavía creen en mí porque es un importante factor de apoyo para poder evolucionar. »

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